lunes, 25 de marzo de 2013

ESTAMPA

Mis ojos se van de un lado a otro, como si de un partido de tenis se tratase y en vez de ver quiebros de muñeca los veo de pulgares.


Sentada en unas escaleras con un ángulo perfecto, medito sobre la pérdida de la comunicación oral; en cuestiones de segundo han pasado varias personas cerca de mi con un denominador común: todas  aceleradamente y a la par que andaban, manipulaban el teclado de su terminal telefónico a una velocidad pasmosa. 

Pero quizá lo que más triste me ha parecido es como una pareja sin intercambiar palabra y mascando chicle sin compasión, jugaban con sus dispositivos,enviaban mensajes, disfrutaban de sus emoticonos, se hacían  fotos y exploraban la  red. Después se han levantado y con un leve beso en los labios se han despedido. Seguramente presuman de tener cientos de amigos (en las redes sociales), pero jamás se habrán planteado lo que significa la palabra comunicación y todas sus aportaciones.

Si intelectual y emocionalmente nos ejercitásemos igual.....